domingo, 1 de diciembre de 2013

Pongamos sueños a nuestras vidas para conseguir la felicidad


Por Emilia Santos Frías
Casi finaliza el 2013, e iniciamos un 2014 cargados (as) de optimismo a niveles personales y sociales; conscientes de que las bendiciones guiaran cada acción. Momento propicio para echar a andar metas; romper obstáculos mentales, no importa la condición social, carencia económica o situación de salud. Con la firme fe en nosotros, en que es posible.

Tal como dice el filósofo, Alejandro Berroa Bello, en su libro “Si supieras quien eres…”,  estamos en la tierra para ser felices; sin sueños no es posible encontrar el éxito”.

El también teólogo, nos explica que la llave para subir a la montaña de la felicidad, radica en dejar de vivir cubiertos por el manto de la confusión; aprender a valorarnos y ser seres únicos.

Indica que para lograr la felicidad anhelada, debemos poseer hábitos propios, no imitados; estar conscientes que somos imperfectos y cometemos errores, pero podemos brillar con luz propia.

Berroa Bellos nos muestra que ser feliz no es difícil. Nos invita a realizar las siete (7), claves para alcanzar esa felicidad que tanto necesitamos, y que consiste en conocernos; atrevernos a perdonar; no dejar que nadie mate nuestros sueños; evitar el consejo de la persona pesimista; ser firme en nuestros propósitos; hacer de nuestro infierno un paraíso y sobre todo, nunca olvidarnos de Dios.

Hace falta que tengamos fe y compasión, que amemos. Tal como dice el autor de “Si supieras quien eres…”, debemos romper muros mentales para construir el edificio de la victoria. Pues, el problema para alcanzar la felicidad está en la mente, las barreras más grandes son creadas por nosotros (as).

¡Debemos atrevernos, No dejemos de hacerlo. Que nadie impida que lo hagamos!. Para lograrlo, nunca atrofiemos el ala del alma soñadora.  “Sólo quienes se atreven a levantar la mirada pueden contemplar el brillo de las estrellas”.

“Nunca permitamos que nuestras emociones aniden en el árbol estéril, que bajo su sombra cobija a las personas acomplejadas. No nos quedemos embelesados (as), viendo la gran montaña de la felicidad, subamos a ella”.

Finalicemos este año 2013 e iniciemos el 2014, reanimando y dando vida a nuestra vida, mediante el perdón, realizando metas posibles a nivel personal y social, haciendo nuestro aporte a la sociedad dominicana. Siendo como dice Berroa Bello: más grande y más fuertes que nuestros obstáculos. Contamos con la guía y bendición de Dios para lograrlo.

La autora es Educadora, Periodista, Abogada y Locutora.

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